jueves, 29 de mayo de 2014

CxB Corriendo por Beatriz


Como alguna gente ya sabe, el próximo 29 de agosto tomaré la salida en el Ultra Trail del Mont Blanc y, en esta ocasión, vamos a recaudar dinero para una causa solidaria. La causa es Beatriz.


Esta es Beatriz, una niña encantadora. Como lo son tantos niños y niñas de, casi, siete años, con y sin discapacidad. Beatriz nació con una enfermedad degenerativa que afecta al sistema nervioso central y que en una sociedad que aún tiene mucho camino por recorrer en materia de accesibilidad universal, se enfrentará a lo largo de su vida a muchas dificultades añadidas a las que ya nos caen en esta "remontada" que es el vivir. Pensad en todos los problemas y dificultades que tenemos las personas sin movilidad reducida y poneos por un momento en cómo las afrontaríamos con una gran discapacidad.

Podría contaros, y sería una historia muy interesante aunque no agradable, como a lo largo de la historia a las personas con discapacidad se les ha situado como ciudadanos de segunda... o de tercera, o de cuarta, o ni siquiera se les ha considerado personas en muchos casos. Casualmente e independientemente de mi relación con los Corriendo por el Campo, llevo muchos años en el el ámbito de la discapacidad física y orgánica y, por azares de la vida, como casi todo en ella, me dedico profesionalmente a trabajar dentro del movimiento asociativo que representa mayoritariamente a este colectivo y he tenido la suerte de poder investigar un poco en la historia y en la visión que ha tenido la sociedad de las personas con discapacidad a lo largo del tiempo. Quizá se acabe convirtiendo todo ello en parte de una tesis doctoral. Estamos trabajando en ello.

Os adelanto una obviedad: El dinero es fundamental.

En una sociedad democrática los derechos de ciudadanía no se limitan a poder ser elegido para un cargo público o a poder votar, a poder reunirse y asociarse, a sindicarse o a expresar libremente opiniones. Si alguien no tiene los medios mínimos para su subsistencia, si se le niega la asistencia que necesita, los medicamentos y la terapia, le están negando el derecho a la vida. Una de las funciones que debe tener el estado, por tanto (otra obviedad), es la redistribución de los impuestos de manera que no haya personas que se vean privados del derecho a la existencia, a la existencia normalizada, a la existencia digna. Además está recogido en nuestra constitución (de esto nuestro querido, aunque no respetado, presidente de CxC podría contarnos mucho, que sabe del tema "cantidá"), por lo que atender las necesidades de los ciudadanos con mayores necesidades de apoyo es simplemente cumplir con nuestra ley de mayor rango y de un respeto mínimo por los derechos humanos.

Quienes tienen la obligación de proteger a la ciudadanía están haciendo exactamente lo contrario, con recortes y con un discurso de austeridad que no les impide gastar el dinero en "rescatar" a quien no lo merece.

Por tanto, aunque la ayuda sea pequeña, aunque no podamos ayudar a todas las personas que lo necesitan y aunque eso es algo que me inquieta mucho y para lo que, la única solución que veo, es ampliar nuestra acción social como equipo (lanzo el guante a los compañeros de CxC). Vamos a echar una mano a Beatriz y a su madre. Espero que como punto de partida para otras acciones futuras que sirvan para denunciar estas situaciones y colaborar con todo el colectivo, porque esto no va de caridad, va de justicia.


¿Cómo?

Muy sencillo.

Vamos a vender cada kilómetro que corramos este año en pruebas largas, de manera que podáis comprarnos alguno por, al menos, cinco euros. Si alguien tiene la generosidad de aportar veinticinco le haremos llegar un bonito diploma.


Podéis, hacer un ingreso o transferencia en la siguiente cuenta:

ES61-2100-2191-3401-0079-8527

A la hora de hacer el ingreso o transferencia deberéis indicar, como ordenante, vuestro nombre y apellidos y como concepto, el número de móvil para enviaros por WhatsApp el km que correremos por ti seguido de, en el caso de mis kilómetros, la letra M (de Manuwar). También podéis poneros en contacto conmigo en el siguiente correo electrónico:


O podéis poneros en contacto conmigo directamente para pagarlo en metálico y os doy un recibo como el del talonario que hay arriba en recuerdo y agradecimiento por vuestra participación.

Prometemos sufrir como perros en las carreras y correr vuestro kilómetro si una lesión incapacitante no lo impide, aunque sea el 168 y todo nuestro cuerpo esté pidiendo auxilio.