lunes, 6 de abril de 2015

La Remontada Infernal 3: a la tercera, no siempre va la vencida

Entonces tiene lugar la expulsión de la Bestia Triunfante, es decir, de los vicios que predominan y suelen conculcar la parte divina; se purifica el ánimo de errores y se le adorna con virtudes, por amor de la belleza que se ve en la bondad y justicia natural, por deseo del placer que deriva de los frutos de ésta y por odio y temor a la fealdad y displacer contrarios. 
Giordano Bruno, La expulsión de la Bestia Triunfante
Es cosa cierta que las crónicas de carreras, a fuerza de tanto ser utilizadas por todo el mundo para dar a conocer sus actividades y compartir sus emociones y experiencias, han perdido mucho interés. Al final los veinte mil participantes del medio maratón de Madrid de la semana pasada habrán generado quizá cuatro mil crónicas en las redes sociales. Seguro que, como yo, muchos de esos cronistas se hacían los remolones a la hora de entregar una "redacción" al maestro a la vuelta de vacaciones y ahora sienten la imperiosa necesidad de ir explicando, kilómetro a kilómetro, cuales han sido sus ritmos de carrera a quién despistadamente lea sus páginas. 

Pero si ello redunda en un ejercicio colectivo, además de deportivo, de estilo literario, bienvenido sea. No sea que todo el mundo acabe hablando como en los twitter de Gran Hermano o lo que es peor, Odín les fulmine, los seguidores de Mujeres y Hombres y Viceversa.

Fingiendo pose. Postureo en la Senda Genaro.
Limito mi crónica de ella a contar que nos retiramos a los quince kilómetros.
Viendo como está de forma física la gente en la sala de espera de un consultorio sanitario (o en cualquier parte, como las gradas de un estadio de furgol) y, paralelamente, como se redactan algunos mensajes que se escriben en las redes sociales, creo que ni correr veinte kilómetros ni escribir cuarenta lineas de texto son cosas que nos sobren en nuestra sociedad actual en su conjunto. Leer un poco, aunque sea prensa deportiva furgolista o las insanas Cincuenta sombras de Grey, el martillo de Thor aplaste a los impíos editores, o también escribir, tan solo, unas lineas contando lo que se ha sentido durante una carrera popular, es al fin y al cabo como salir a correr media hora o lo que se pueda al parque... es un ejercicio deseable como un mínimo por el bien de la cultura y de la salud mermada de éste nuestro vecindario nacional. Mejor que el analfabetismo y la obesidad mórbida.

Por tanto, una vez más y porque no voy a ser menos, porque a pesar de que ya esté desgastada la fórmula de la crónica bloguera de salir a correr, para mi es importante compartir el intento de recorrido completo que originariamente dio la razón de existir a este espacio que tanto me ha aportado desde aquel momento hasta hoy. He vuelto a retirarme, a la tercera, y no he podido realizar el recorrido que yo mismo propuse y que completaron Joaquín y Juampe en 2012 y nadie desde entonces que yo sepa. Agradecía cualquier corrección al respecto, si alguno de mis amables lectores ha hecho o tiene noticia de que alguien más haya hecho la Remontada Infernal poniendo las albricias en un correo a remontadainfernal@gmail.com para rendirle la pleitesía y el merecido homenaje. Por ahora solo estos dos titanes lucen con orgullo la condición de finishers.

Imágenes de 2012 del inicio del recorrido, en Rivas Vaciamadrid y los escenarios de la Batalla del Jarama

Realmente no hay mucho que contar sobre mis sensaciones ni tampoco tuve ninguna epifanía mientras recorría los 51,1 kilómetros que pueda compartir con vosotros. Casi mejor porque de las cuatro mil crónicas que pudiera haber generado la media maratón de Madrid quizá mil de ellas venían con epifanía como una fruta puede venir con bicho, un ascensor con humano o el código de un programa con un "bug" (todo ello "bicho"en un amplio sentido).

Tomando la salida. Clásico selfie. Sin palo, como los tíos duros.
Así que solamente ciñéndome a lo que pueda aportar sobre el itinerario, debo comentar que el camino está mucho mejor que en ocasiones anteriores. Se ha remarcado abundantemente, probablemente por alguna asociación de amigos del Camino de Santiago, desde Rivas hasta la capital. Han finalizado las obras del AVE y se ha acondicionado mejor la ribera del río entre Perales y Villaverde, que casi parece un río como otro cualquiera y en estos días de máximo caudal por el deshielo, casi ni huele mal.

Primeros kilómetros. A la derecha los cortados de la linea defensiva de la Republica Española, a la izquierda el campo de batalla donde se estrellaron por primera vez las potencias del Eje Berlín-Roma y sus aliados, los golpistas de Franco
(hablando con propiedad, que el lenguaje no es neutral y luego hay malos entendidos y partidarios de la "equidistancia").

Entusiásticamente marcado recientemente por alguien
el camino desde Rivas hasta Madrid Río. No hay pérdida.
Recordar a quienes leen esto y son del gremio que el camino es muy corrible y cómodo, pero que va "picando" hacia arriba inexorablemente, poco a poco y sin que se note mucho, por lo que las piernas se cargan y sufren bastante aunque se baje el ritmo. Da igual lo que hagas, no puedes hacer eso que los corredores denominan "soltar piernas" y hay un sobreesfuerzo especial de la planta del pie, el tendón de Aquiles, peroneos y sóleo. Yo os aviso. En mi caso la sobrecarga y posterior repercusión en tendinitis (debido al esguince de 2013), fue en un "auxiliar", en el flexor hallucis longus, que por mi hiperpronación se ve sometido siempre a un mayor estrés mecánico.


También tengo que recordar a quién, abandonando todo el buen sentido común de esa gente que nos dice "te vas a hacer polvo las rodillas, ya verás que vejez te espera...", decida seguir estos pasos, que tengan también en cuenta al llegar al Pardo que hay que estar muy pendientes de seguir el camino marcado (también abundantemente) como GR 124. El camino va virando primero al Este y luego al Noreste, pero por caminos que zigzaguean entre árboles y que suben y bajan y que impiden tener referencias, por lo que no conviene apartarse de las marcas si no se tiene un sentido de la orientación privilegiado.

 
   
Madrid Río, una de las primeras mañanas soleadas de esta Primavera
Corro entre manadas de paseantes
Sobre la mayoría de las voces que nos previenen sobre la mala vejez hay que aclarar que suele ser gente de hábitos sedentarios y costumbres nutricionales lamentables, si no consumen otros tóxicos para completar el paisaje del autocuidado (autodescuidado), así que no os preocupéis porque estén ahí para recordaros que os lo dijeron: "te lo dije, te lo dije...". Vosotros, al menos, tendréis vejez, ellas probablemente no, o al menos no algo digno de ser llamado "vida" en muchos casos. Mal que no les deseamos pero que no podemos combatir convirtiéndonos en "sermoneadores" que se pasen el día haciendo apología del correr. Que corra quien quiera (y que nos dejen vivir).

Al pasar Somontes hay que buscar a la derecha el sendero marcado como rojo-blanco (GR 124)
y seguirlo con cuidado hasta salir del Pardo
Acabado el recorrido por el interior del Pardo lo rodeamos por fuera, pegados a la tapia, en principio hasta llegar a la vía del tren.

La tapia del Pardo se puede hacer monótona y cansina.
Hay un camino a la derecha marcado como GR124 un pelirn más recto.
Extraño circular alrededor de una ciudad tan grande sin llegar a tocarla, observarla "desde fuera" a la manera que la filosofía reflexiona sobre la condición humana, imaginando que no forma parte de ella.
Al llegar a la vía del tren había que cruzar al otro lado, pero ahora hay un caminito marcado que continúa pegado a la finca de caza del monarca que, ahora que empieza la campaña de la Renta 2015, me viene a la cabeza quien subvenciona (tú... y yo y cuatro asalariados y autónomos). Se agradece el recorrido, que gana en belleza.

 
Nuevo desvío del Camino de Santiago, pegado a la
Tapia del Pardo en dirección Norte. No hay pérdida posible.
A estas alturas, completado ya más que el maratón cuesta arriba, las molestias antes comentadas me ponen en el trance de tener que retirarme. Es algo a lo que hay que acostumbrarse en nuestro deporte, el ultrafondo, la ultraresistencia, el ultratrail o como se llame. Hay un porcentaje de carreras que hay que abandonar si quieres continuar tu actividad favorita sin lesionarte. El abandono de hoy es la carrera que puedes correr la semana que viene, los entrenamientos que vas a disfrutar esta primavera y la alternativa es estar amargado y muy jorobado porque te falta la droga a la que eres adicto. He caminado casi la mitad de los últimos diez kilómetros, porque corriendo me duele, pero andando no, y eso me da la esperanza de que, ya que por la noche voy a caminar y los últimos veinte kilómetros son de montañismo puro, pueda acabarla, pero... empieza a dolerme al caminar, así que hay que rendirse sin oponer resistencia para poder recuperarse rápido.

Me rindo sin oponer resistencia.

A punto de ser rescatado por Anne Souplet
Llego al punto de extracción, punto kilométrico cincuenta y uno y un décimo, con el ánimo a media asta, pero soy recibido allí por una guapa francesa que me da de cenar tortilla de patatas con chorizo y mucho cariño y en seguida se me pasa. La semana que viene tengo la oportunidad de correr el Trail Batalla de Alarcos con los amigos y eso siempre es un aliciente.
Algunas personas enfocan su vida de modo que viven con entremeses y guarniciones. El plato principal nunca lo conocen.
Ortega y Gasset