martes, 29 de marzo de 2016

Deporchuches y nutriguarrindongadas

A nadie agrada sentir que se le quiere obligar a que compre o haga una cosa determinada. Todos preferimos creer que compramos lo que se nos antoja y aplicamos nuestras ideas. Nos gusta que se nos consulte acerca de nuestros deseos, nuestras necesidades, nuestras ideas.
Dale Carnegie, escritor estadounidense
La nutrición deportiva es un campo de investigación que está en pleno desarrollo. Poco se puede decir con certeza de los suplementos salvo que, probablemente, si es legal, no sirva para mucho y, si sirve para algo, probablemente no sea legal.

El márketing nutricional, por el contrario, es una herramienta bien madurada. Los productores y sus equipos publicitarios saben muy bien que todo, absolutamente todo, se puede vender y que hay un mercado esperando y deseando comprar. Solamente hay que ponerle la etiqueta adecuada, convertirlo en un objeto de deseo para el consumidor, que represente un símbolo, que el mensaje vaya directo a su subconsciente y que la persona que lo compra crea que, consumiéndolo, se convertirá en aquello que anhela ser.

El subconsciente es bastante cretino en ese aspecto. El mío el primero. No os ofendáis.

A todo el mundo nos encanta comprar. La industria alimentaria y los fabricantes de suplementos lo saben. Cierto que hay gente a la que no le gusta que le vendan nada, que no le gustan los vendedores, otra que no llega a fin de mes, hay a quien le cuesta desprenderse del dinero aunque tenga suficiente, a quien le agobia la acumulación de objetos, quien elige una vida austera sin atarse a cosas materiales,... pero lo que es comprar... no hay a quien no le guste. Con muchos matices, pero tenemos una predisposición a que nos convenzan de que necesitamos cosas. El vendedor solamente tiene que decirnos aquello que queremos escuchar. Queremos dejarnos convencer. Queremos que exista algo, legal, fácil, sin efectos secundarios, que marque una diferencia y que nos haga superdeportistas. Quizá nos convenza quien nos diga que es ecológico y natural, quizá estamos dispuestos a dejarnos llevar por los cantos de sirena de quien afirme con rotundidad que hay estudios muy científicos que respaldan sus propiedades, quizá nos dejemos seducir porque lo emplean los deportistas de nuestro equipo favorito. No hay una estrategia única para hacer que cedamos al impulso de comprar y nos convenzamos a nosotros mismos que ésto si, que ésto lo necesitamos porque es diferente.

¿Quién necesita científicos para convencer teniendo actores y actrices que están cañón?
Claro que tomar agua, fruta de temporada y entrenar duro no es lo que queremos que nos digan. Aunque sea barato y esté al alcance de todo el mundo.

Sé que para parecer un iniciado en esto de la actividad física hay que controlar de suplementos nutricionales deportivos y aportar sugerencias. Cuanto más original el secreto, mejor. Siempre hay un superalimento mágico, un suplemento milagroso que alguien va a sugerir. Normalmente alguien que tiene muy buenos resultados pero que resulta que, también, entrena mucho. Mira tú por donde. También quien tiene compromiso con un patrocinador o vende o fabrica el suplemento, o el "alimento para deportistas".

No hay secretos. No hay trucos. La hidratación con agua. La nutrición con alimentos. Con cosas que podamos identidficar que hayan estado vivas. Fruta, por ejemplo.

Excelente barrita energética
Sobre los "alimentos para deportistas", basados en la idea de que la gente que hace deporte necesita una alimentación esencialmente diferente del resto, se parece sospechosamente a la idea de hacer alimentos para cada mercado potencial. Para niños, para bebes, para "a medio camino entre bebe y niño", para mujeres, para ancianos, para el verano, para el invierno... la segmentación del mercado es rentable. Si nos sacan un alimento para niñas de 4 a 5 años basándose en supuestas necesidades especiales ¿Qué padre se negaría a compararlo y privar a su criatura de aquello que necesita? ¿Quién escogería para darle algo "no adecuado"? Quizá se ponga malita por un acto tan egoísta...

¿Os suena? Leche con envase rosa para mujeres, alimentos para niños por tramos de edad. ¡Leñe! ni la comida para gatos escapa. Para gatos jóvenes, gatos mayores, viejunos, castrados, con pelo largo, con pelo corto, para fortalecerle las uñas... Un pequeño secreto. Todos son gatos son pequeños carnívoros con necesidades casi idénticas (salvo durante el periodo de lactancia). Lo mejor es comprar un alimento de calidad, rico en proteína. Lo demás no sale de un departamento de investigación veterinaria, sino de una reunión de publicistas. En un momento de la reunión, por ejemplo, uno dirá "deberíamos decir que refuerza la dureza de sus uñas un 50%" y otro le dirá "mejor un 37%, que suena más científico. Que salga una veterinaria guapa con bata blanca diéndolo". Esa es toda la ciencia que hay. Creedme, los porcentajes se escogen por su valor estético. Normalmente ni tan siquiera se refieren a una magnitud que se pueda medir. En cosmética, tres cuartos de lo mismo. En alimentación humana... hablamos de ganar dinero. Por supuesto que también. Si hay un estudio "científico" siempre está hecho por encargo, a posteriori, para respaldar la publicidad. Normalmente no lo hay, ni mucho menos uno serio. Jamás uno imparcial y "no patrocinado".

Os cuento, también, el secreto de una buena nutrición para una persona deportista... y para quien no lo sea. Hay alimentos de buena calidad y alimentos de mala calidad.

En general los alimentos hiperprocesados, endulzados con melazas, jarabes y azúcares, con el sabor potenciado con sales y glutamato monosódico, con aditivos que aumentan su rentabilidad para el productor retrasando la fecha de caducidad, con grasas saturadas, con harinas refinadas... es decir, más de la mitad de lo que hay en el supermercado, es mala alimentación. No hablemos ya de lo que podemos encontrar en la sección de platos precocinados, bebidas azucaradas, lácteos hiperendulzados "para niños", snacs y resto de la comida chatarra que podemos encontrar entre las estanterias y, por añadidura, en todos los pasillos de licores.

Si la alimentación está basada en una cesta de la compra saludable (frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, huevos, leche, pescado y carne sin procesar), es decir, si se basa en "comida" y si su médico no le dice a usted que tiene una carencia específica después de una analítica (por ejemplo de hierro o de calcio), no es necesario mucho más sea cual sea su sexo, edad, o actividad. Si tiene poca actividad física, eso si, debería aumentarla. Bailar, ir al campo, hacer el deporte que más le guste. Si lleva una vida sedentaria, debe comer menos, pero comer esencialmente lo mismo: comer "comida". Hay pocas posibilidades de tener carencias nutricionales si se saltan los pasillos del supermercado que más calorías y menos alimentación proporcionan y se toma mucha verdura.

Por lo demás, puedes ahorrar para zapatillas en vez de gastar el dinero en vitaminas, aminoácidos y botes de proteínas.

Gasta suela de zapatilla. Eso si que pone fuerte.
Publicidad: la ciencia de arrestar la inteligencia humana el tiempo suficiente para obtener dinero de ella.
Stephen Leacock, economista y humorista estadounidense.