viernes, 27 de diciembre de 2013

Ascenso y caída de la forma física.


Lo mismo ha dicho Heráclito el Oscuro: Los conjuntos son un todo, y no lo son; concordar es discordar; la armonía es desarmonía, y de la multiplicidad surge lo Uno y de lo Uno la multiplicidad.
Aristóteles.

Cenas y comidas copiosas, saltarse entrenamientos, copas y cervezas. Día a día vas viendo como vas acumulando trabajo para enero... y para los meses que seguirán, porque en estas fechas nuestro cuerpo de ultrafondista, preparado hace tiempo para ello, cree que por fin, después de haber corrido durante días, al fin hemos cazado el mamut y hay que darse el atracón antes de volver al asentamiento transportando lo que buenamente se pueda para el resto de la tribu.

Baja a por unos litros, que se ha acabado todo.
Tenemos un mecanismo de acumulación de grasas muy eficiente, perfectamente preparado para que nuestros antepasados sobreviviesen a periodos de ayuno involuntario cuando escaseaban los alimentos. Cuando no había bichos cucarachescos que llevarse a la boca. No nos engañemos, lo de comer mamut no era la norma, los grillos son más fáciles de cazar y las enzimas digestivas presentes en nuestro organismo nos delatan. La Quitinasa da cuenta eficientemente de los cuerpillos crujientes de los insectos y de los tiernos gusanos y larvas que, sin duda, dan menos guerra a la hora de llevarles a la cacerola que un tigre dientes de sable.

- Mama, que hay hoy de comer.
- Carroña que le hemos robado a unas hienas tirando piedras.
- ¿Y cuando vamos a comer mamut, del que caza papá?
- ¡Come y calla niño!

Estamos diseñados para cazar por el procedimiento de hacer el cansino corriendo durante días detrás de un pobre bicho hasta reventarlo de agotamiento. Estamos preparados para comerlo in situ, pegarnos cuatro siestas y volver a casa, quizá practicando un poco de exogamia por el camino para que las distintas poblaciones de homo puedan mejorar su variabilidad genética, un factor de resistencia a la enfermedad muy importante. Eso explica muchas cosas. Digo lo de la alimentación, con lo otro no me meto, que es un jardín de esos de difícil salida. Como lo pillen los del natural trainning seguro que incorporan lo echar un polvete durante los ultras. Correr sin protección es peligroso chavales, no lo olvidéis. El calzado, digo, que lo del barefoot no es para todo el mundo.

La cuestión es que en cuanto te despistas, polvorón a polvorón, gin tonic a gin tonic, cuando te vuelves a subir a la báscula, te entra el pánico.

Ay, agradeceré cuando tenga una carrera de más de 24 horas (espero que este verano) esos mecanismos de ahorro energético de mi organismo, pero ahora, a ocho semanas de un maratón de asfalto, me va a suponer poner en marcha el programa "Operación Bikini" en enero, por supuesto basado en el sistema de entrenamiento de un corredor diesel.

Ser un diésel es una especialización. Hay que entrenarlo. Un motor diésel trucado te permite correr sin gastar casi combustible. Algunos pueden estar entre 24 y 48 horas sin dormir y manteniendo un alto nivel de gasto energético, por lo que hay que hacer que el cuerpo aprenda a "tirar" del proceso de oxidación de ácidos grasos lo antes posible (el sedentarismo de la vida que llevamos siempre se impone a la supuesta programación paleolítica para la caza del mamut). La clave es correr sin acabar con las reservas de energía más potentes en ningún momento, como el glucógeno, el "queroseno" con el que van corriendo los que tienen una máquina de alto rendimiento y especialmente los "fórmula uno" del medio fondo.

¿Vas bien? Pues no subas el ritmo, bájalo y hazte cinco kilómetros más.

Cinco de la mañana, a correr en ayunas. Ducha, desayuno y al trabajo. O si no...

Seis y media de la tarde. Ponerse los pantalones cortos y la camiseta técnica en el servicio antes de salir del trabajo debajo de la ropa y meter los zapatos, la camisa y los pantalones a la primera oportunidad en la mochila que también lleva tus zapas de running. Volverse a casa gastando las últimas energías del cuerpo y llenando las del alma con buenas vibraciones. O si no...

Viernes por la noche, con la fatiga acumulada de la semana. Salir a correr y andar toda la noche por el monte y acabar a las tantas. Café sin churros y a "dormirla" a casa.

¿Series? ¿Eso que es? ¿Abdominales? ¡Anda ya! trote, trote, trote...

Toca hacer dieta, lechuga, fruta, verdurita... mmm... qué rico. Entrenar cinco o seis días por semana. Disfrutar e ir bajando peso poco a poco.

¿Tenéis hambre? ¿Hacen unas cucas?