viernes, 20 de junio de 2014

Esperando la Tercera

Tuvo una visión fugaz de nubes turbulentas, en medio de las cuales se erguían torres y murallas altas como colinas, levantadas sobre el poderoso trono de la montaña por encima de fosos insondables; vastos patios y mazmorras, y prisiones de muros ciegos y verticales como acantilados, y puertas entreabiertas de acero y adamante; y de pronto todo desapareció. Se desmoronaron las torres y se hundieron las montañas; los muros se resquebrajaron, derrumbándose en escombros; trepó el humo en espirales, y unos grandes chorros de vapor se encresparon, estrellándose como la cresta impetuosa de una ola, para volcarse en espuma sobre la tierra. Y entonces, por fin, llegó un rumor sordo y prolongado que creció y creció hasta transformarse en un estruendo y en un estrépito ensordecedor; tembló la tierra, la llanura se hinchó y se agrietó, y el Orodruin vaciló. Y por la cresta hendida vomitó ríos de fuego. Estriados de relámpagos, atronaron los cielos. Restallando como furiosos latigazos, cayó un torrente de lluvia negra. Y al corazón mismo de la tempestad, con un grito que traspasó todos los otros ruidos, desgarrando las nubes, llegaron los Nazgül; y atrapados como dardos incandescentes en la vorágine de fuego de las montañas y los cielos, crepitaron, se consumieron, y desaparecieron.
J.R.R.Tolkien 
Me dijeron ayer que parece que casi no escribo sobre correr, que me voy por "los cerros de Úbeda" y acabo hablando de otros temas enseguida. No puede ser, tengo que hacer propósito de enmienda y hablar de alguna ruta de trail running antes de que alguien piense que para mi eso eso secundario al elaborar entradas para mi blog.

Este espacio, el blog, fue creado para dar a conocer la ruta (la Remontada Infernal) que va desde la desembocadura del río Manzanares hasta su nacimiento, de Rivas a Navacerrada, por sendas corribles y cercanas al río en todo momento menos en el punto en el que, por pasar por los terrenos que ocupa la residencia del jefe del estado, debe rodear los enormes recintos y las hectáreas de coto de caza real que se le reservan.


Repasemos la ruta, acompañándola de hechos históricos. En dos ocasiones hemos hecho quedada para recorrerla entera. Como estamos deseando que llegue la Tercera (ya suponéis la Tercera "qué"), nos puede venir bien.

Desembocadura del Manzanares en el Jarama, en el municipio de Rivas.



Recorreremos los primeros kilómetros sobre un suelo empapado en sangre durante la Batalla del Jarama, batalla que enfrentó, de una parte, a los golpistas y sus aliados del Eje Berlín-Roma, la Alemania nazi de Hitler y la Italia fascista de Musolini, con la ayuda siempre presente de tropas mercenarias marroquíes, la "guardia mora", contra el ejército de la Segunda República, gobernada democráticamente por el sistema de sufragio universal. Allí se desparramaron Panzer I con la cruz esvástica pintada bajo los morteros de las Brigadas Internacionales, allí murieron chavales de ambos bandos por culpa de esa lacra que asoló Europa en los años treinta del siglo veinte, las dictaduras totalitarias que trataron de acabar con las democracias. Allí se representó el prólogo sangriento a la Segunda Guerra Mundial. A nuestra derecha aún se pueden distinguir restos de fortificaciones republicanas según corremos en suave pendiente cuesta arriba. Hablemos de correr.


Se me olvidaba, el jefe del estado actual vive en la parte del recorrido por la que no podemos pasar corriendo, el monte del Pardo, porque fue elegida como residencia por el dictador que gobernó el país tras el golpe y la guerra y las personas de él eligió como sucesores, sus herederos, otros casi tantos tras su muerte, los reyes borbones.

Llegamos a Madrid








A nuestra derecha, vemos la catedral de la Almudena donde se casó el rey Felipe VI y último. Último de ese nombre, quería decir... último rey, querría decir algún día. Vemos el Palacio Real, desde el que sale el camino, la "Senda Real", que llevaba del Real Alcazar de Madrid al palacio de El Pardo en el siglo XV, actual GR-124 que lleva directamente desde la Glorieta de Principe Pío hasta Manzanares "el Real", real sitio de Manzanares no en el sentido ontológico, como objeto que tiene existencia más allá de su ser como objeto de nuestra conciencia, como una entidad por si misma, como opuesto a "irreal", como la votación que se ha hecho para elegir si queríamos los españoles un rey, sino "real" en sentido político por ser territorio propiedad de la corona en tiempos de Alfonso X. El patrimonio de los reyes nunca ha sido desdeñable. No nos consta que ningún monarca fuese corriendo nunca por la Senda Real (veis, seguimos hablando de trail running, para que luego digáis). No lejos de palacio real se ha entronizado recientemente, por la gracia de Dios, por la decisión del aliado de Hitler, el nuevo guey para sustituir al anterior, ya en avanzado estado de desgaste.

Del Puente de los Franceses a El Pardo






Pasamos el puente de los Franceses, llamado así por la nacionalidad de sus constructores, donde se estableció una linea defensiva durante la Batalla de la Ciudad Universitaria para frenar el avance de las tropas franquistas. Seguimos chapoteando en un suelo cubierto de sangre por la historia.

Más tarde el camino nos lleva ante la residencia del presidente del gobierno, el Palacio de la Moncloa, donde, aunque no en este momento, han residido y han aspirado a residir ilustres repúblicanos como Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero o Alfredo Rubalcaba, todos los cuales se han significado últimamente por su cercanía a la ideología de su partido, a sus bases y a sus votantes durante el proceso de abdicación. Un partido moderno, para el siglo XXI. Como el Concordato con el Vaticano, vamos.

Finalmente llegamos al Pardo, donde una valla nos cortará el paso si queremos continuar río arriba y nos tocará rodear la tapia que, junto a la guardia pretoriana, protege los cotos de uso exclusivo del monarca.

Pero se acerca la Tercera, la III Remontada Infernal. Algún día, pronto, antes de lo que nos pensamos, vamos a subir el río por la vereda, como ciudadanos que no son súbditos de nadie, como una democracia en la que se elige por mayoría, por sufragio universal, al jefe del estado.

¡A por la Tercera! ¡Viva la Tercera!

¡Cantad ahora, oh gente de la Torre de Anor,porque el Reino de Sauron ha sucumbido para siempre,y la Torre Oscura ha sido derruida!¡Cantad y regocijaos, oh gente de la Torre de Guardia,pues no habéis vigilado en vano,y la Puerta Negra ha sido destruida,[...]!