jueves, 10 de julio de 2014

Haciendo amigos (tómalo con karma (I) )

"Si a un historiador su metodología le suministra una mala reconstrucción racional, puede, o bien distorsionar la historia de modo que coincida con su reconstrucción racional, o decidir que la historia de la ciencia es muy irracional".
Imre Lakatos
Thomas Kunn ha marcado un hito en la historia de la filosofía de la ciencia y es uno de los pocos autores que ha trascendido el mundillo de los filósofos, sociólogos e historiadores de la ciencia para llegar a los oídos de los propios científicos... ejem, espero que esta afirmación no me acarree problemas con los historiadores y, sobre todo, con los sociólogos, autodeclarados científicos por ellos mismos desde Auguste Comte (haciendo amigos...). La noción de "paradigma" en Khunn es clave para entender el contexto en el que se descubre la ciencia, aunque las reglas con las que se justifica un descubrimiento científico sean diferentes a las reglas que hacen que un descubrimiento sea necesario históricamente en un momento dado. Si, esta última frase hay que leerla un par de veces. Sobre todo si hoy es lunes. Hoy esto va a ser un poco espeso, como los piornos y retamas cuando pierdes el camino y tienes que ir hasta él en linea recta "trochando".


Una foto del Gran Trail de Peñalara que nos hizo Juan Antonio.
Para disimular un poco, que parezca esto un blog sobre carreras de montaña.
Atrochando out of road, una cosa será la demostración del teorema de la relatividad y otra los cambios en la visión del mundo necesarios para que pueda surgir una teoría semejante y que sea aceptada por la comunidad científica. Son dos contextos, el de los descubrimientos de los hechos del mundo por la ciencia y el de justificación de uno de esos hechos ante otros científicos. Dos cosas que no siempre van a la par, como nos podrían contar algunos que tuvieron problemas en su época al estrellarse contra los prejuicios de la sociedad como les acaeció a Bruno, Galileo o Darwin. Para caracterizar lo que sería un contexto y otro, pensad que lo que lleva a investigar a Newton sobre las leyes del movimiento, que era una motivación teológica, coherente con su momento histórico, no tiene nada que ver (en la forma) con las fórmulas matemáticas que emplea Laplace para demostrar las leyes de Newton y afirmar, sobre Dios, que él no necesita de semejante hipótesis. Una cosa son las motivaciones personales y psicológicas del científico, y otra cosa diferente los parámetros físicos mensurables al que se aplica el instrumental matemático disponible. Son dos realidades simultaneas, no son realidades independientes, pero son de naturaleza distinta. 

El clima social, el conjunto de creencias y de hechos históricos de una época empujan a los descubrimientos científicos y tiene su lógica implacable que va paralelamente al hallazgo de una fórmula o de una ley que se sostiene sobre una estructura formada por todos los descubrimientos anteriores descritos por otros científicos en el lenguaje de la ciencia, la matemática. En un momento de la historia el clima político y social hace que la fabricación de armas que derriben las murallas y la necesidad de calcular el disparo de los cañones con precisión hagan que se desarrolle más la tecnología metalúrgica y se descubran las leyes que regulan el tiro parabólico y otro momento distinto es en el que la necesidad de generalizar las leyes del movimiento hace que se unifiquen en una sola teoría las que describen el movimiento de una bala de cañón al ser disparada y los movimientos aparentes de los planetas sobre el fondo del cielo estrellado.

Esta "doble naturaleza" esta aparente "armonía preestablecida" (abusando de otros conceptos filosóficos inapropiados) de dos esferas distintas de la realidad se produce por ejemplo entorno al problema mente/cerebro. Los pensamientos de una persona y los procesos electroquímicos presentes en el cerebro son cosas distintas, ocurren a la vez hasta el punto de que no se puede distinguir si lo uno causa a lo otro o lo otro a lo uno, y tienen una explicación y unas reglas lógicas diferentes. El cerebro es materia y sigue las leyes de la materia, de la química y de la electricidad, las reglas de una compleja red neuronal. Cuando hablamos de la mente, del pensamiento, de la razón ... lo hacemos de algo que no es material (no podemos pesar un pensamiento en un a báscula, como si un cerebro) y su lógica, la del pensamiento, no es la de las matemáticas del conexionismo, la de las redes neuronales, su lógica es la que describe parcialmente la silogística de Aristóteles y, a menudo, las pesadillas de la razón de las que tratan de intuir regularidades los psicólogos y que desde el inconsciente crea sus propias reglas (ejem, el subconsciente en general, no el de los psicólogos, que luego me acusan de meterme con este querido gremio que también se ha autodeclarado "científico". Seguimos haciendo amigos).

Pero nos apartamos de la idea de "paradigma" con la que quiero llegar hasta el trail running. Forman parte de nuestra Weltanschauung colectiva, de nuestra "visión del mundo" como sociedad, un conjunto de conocimientos y creencias contra los que voy despotricando poco a poco a través de las entradas de este blog. Algunas de las "verdades" que no me creo incluyen la autojustificación para consumir tóxicos como el alcohol y el tabaco, sobre la base de los supuestos beneficios del consumo moderado o la idea de que lo "natural" es bueno por sí mismo (de hecho, la mera idea de que se pueda describir que es eso de "lo natural"), o que una dieta o un calzado pueda ser justificable desde el análisis de conductas de antepasados humanos de los que tenemos poco más que un registro fósil. La empanada mental de algunos llega a la indignación contra los dietistas / nutricionistas científicos por decir que el consumo de alcohol es malo (cualquier cantidad) y despotricar contra una sociedad que compra alimentos procesados. Gente que compra "leche ecológica" para desayunar y, antes de irse a dormir, ha consumido alcohol, tabaco y otras drogas, incluyendo la lectura crédula de su propia literatura autocomplaciente.

Si la envidia matara el cementerio estaría lleno de hijos de la gran puta
Adel Asila


CONTINUARÁ (campo a través)...