miércoles, 1 de octubre de 2014

Teoría de cuerpas (somos los que comemos I)


"Como la vista es a la cuerpa, la razón es al alma"
Aristóteles de Estagira

En Teoría de cuerdas se asume un modelo del Universo en el que lo que aparentemente es una partícula elemental en otro modelo y así se comporta, es aquí un amasijo de algo más elemental aún, "cuerdas" que vibran en un espacio-tiempo multidimensional.

A parte de perder tres cuartas partes de mis lectores con este primer párrafo(otra vez), me he ido del tema. Hoy hablamos de "Teoría de CUERPAS", no de cuerdas.

Abdominales CxC
La cuerpa es eso con lo que corremos. Está formado por músculo, piel, grasa, pelo, hueso, vísceras... distribuido en distintas proporciones de gracia y salero según el individuo. La cuerpa es algo que tenemos en común con el resto de los animales, al contrario de otras cosas que nos son específicas como el lenguaje, los programas de cotilleo o hacer la declaración de la renta. Tres cosas de las que no se benefician nuestros primos evolutivos que han buscado otras maneras y estrategias adaptativas distintas a nosotros a la hora de perpetuar su especie. Puesto que toda especie viva ha sobrevivido hasta el día de hoy y, no sabemos mañana que va a ocurrir, dice la teoría de la evolución que en principio nuestras estrategias adaptativas no son mejores que las de otros bichos. El tiempo dirá si son los descendientes de los koalas o los de los grillos los que acaban siendo los señores de la Creación en este planeta en la larga lista de breves éxitos que va de los trilobites a los humanos pasando por los dinosaurios y otras muchas apuestas habidas durante eones.

Hay dos tendencias filosóficas que se corresponden con las dos grandes tradiciones occidentales (platonismo y aristotelismo) en lo que se refiere al análisis filosófico de la cuerpa. Para una, la aristotélica, la cuerpa (soma) sería la "forma" de la materia (hylé), pero en el ser humano, además, esta forma es la esencia, lo-que-le-hace-ser-lo-que-es, la "mente" (psiché).

Teoría difícil de entender salvo porque se corresponde perfectamente con nuestro paradigma científico actual y es lo que vienen a decir las ciencias cognitivas como la neurología. Que la estructura de la materia, las redes neuronales, son el soporte de la conciencia. Que esta es una propiedad emergente de la estrucutra, es decir, de la conjunción de materia y forma. La otra tradición, la platónica, postula una separación perfectamente identificable entre cuerpa y alma, no una unión inextricable como en la filosofía de Aristóteles y considera la cuerpa el recipiente donde el alma habita (temporalmente). Incluso considera, como la escuela Pitagórica, que "la cuerpa es la carcel del alma".

Dos corredores se dirigen a recoger el dorsal y a escuchar la charla técnica de la carrera.
Para esta tradición, que llega hasta nuestros días, la cuerpa es como un botijo (en algunos casos no van descaminados) vacío por dentro que es rellenado con una sustancia espiritual hasta que un día se rompe. Ese día según algunas tradiciones se va el contenido por el desagüe, se traslada a otro botijo o incluso a otro recipiente con forma distinta, se disuelve en un océano con el contenido de otros botijos o se marcha en plan "ghost" con forma de botijo al cielo, al infierno o a vigilar una casa encantada. Hay muchas teorías de que hay "más allá" del botijo. Todas ellas contradictorias entre si.

Hay que entender que el cristianimo, aunque se haya vendido como una religión de origen hebreo, tiene profundas raíces en la tradición griega. Hace dos mil años la inmensa mayoría de las comunidades judías ya no hablaban hebreo ni en la propia Palestina. Si Jesús de Nazaret (o el conjunto de personajes que dieron lugar a su leyenda) existió, se comunicaba y juraba en Arameo, y seguramente algo de Griego y Latín controlaba. Es la tradición neoplatónica la que tiene más impacto en la religión fundada por Pablo de Tarso, graeculus también, el cristianismo. Es la concepción de la cuerpa que tiene Platón la que se incorpora la teoría de la vida del cristianismo. Desde entonces no han tenido tiempo de hacer una actualización científica decente (de aquellos barros vienen estos gallardonianos lodos).

Es por esto que la cuerpa se considera algo de posesión temporal en el cristianismo y sus derivados, como el Islam, en el pensamiento platónico y en sus herederos filosóficos como Descartes, que también considera que las cuerpas de los animales son meras máquinas, recipientes que en el caso del ser humano, es rellenado (problemáticamente) a través de la conexión que es la glándula pineal. Llegó el cartesiano francés a ejemplificar su desprecio por semejante recipiente arrojando un gato por una ventana en medio de una charla (dice la leyenda), aunque él, feliz propietario de un alma inmortal, no se quiso ir detrás del felino.

Para el cristianismo la cuerpa es un lugar de pecado, sucio y pecaminoso que arrastra a las personas hacia el mal, especialmente la cuerpa fenmenina. Los integristas del Islam lo tapan en las mujeres que tratan como si fuesen de su propiedad (que según el Libro, no lo son) y muchos lo hacen desaparecer de la vista de los otros hombres en nombre de la sumisión a Dios. En general, en nuestra cultura, la cuerpa tiene muy mala prensa y se considera de mal gusto pensar en ella y hasta cuidarla y atenderla.

En este contexto reivindicamos hoy desde aquí la cuerpa y lo corporal y celebramos con ella un festejo consistente en pegarnos una buena carrera y, endespués, un generoso picoteo.

Humor autorreferencial no recursivo