miércoles, 29 de octubre de 2014

Memes

El camino hacia arriba y hacia abajo es uno y el mismo 
Heráclito #eloscuro

Los foros han muerto. Han sido asesinados por Facebook, donde la información es efímera, dónde la noticia de por la mañana ya no aparece por la tarde, donde todo es inmediato pero todo tiene una fecha de caducidad.

Se ha desplazado el debate del espacio público y permanente al espacio privado y volátil. Donde lo que ocurrió hace una semana ha quedado sepultado por la acumulación de novedades diarias que van empujando poco a poco, de forma permanente e incansable, los contenidos hacia abajo, donde desaparecen de la memoria inmediata. Sin una herramienta de búsqueda decente para poder rescatarlos y reflotarlos, pero también (casi) sin presencia de "troles" que lleguen desde cualquier parte a "romper las bolas" y a ensuciar el clima. Tu muro es tuyo, y si alguien se pasa listo es muy fácil protegerse.

El poder de trasmisión de la imagen de una idea simple
Los foros del atleta, donde en la sección de montaña leía yo con pasión los debates y las historias que me parecían increíbles de aquella gente que con los años he ido conociendo y, en algunos casos, entablando amistad, ya no son lo que eran. Allí ibas a preguntar a los corredores experimentados como afrontar tu próximo reto, a consultar sobre como era esa o aquella carrera y a cotillear sobre el Alpino Madrileño o el Galarleiz de este año. Allí flipabas con las cosas que hacían los Comunero, Fali, Wolly y un larguísimo etcétera y charlabas con expertos como Botón, Anaime, Spanjaard, que te ponían las pilas con buenos consejos. Ahora los grupos de facebook cumplen esa función, las páginas como Visillo Trail son las que se visitan a diario cuando aparece un meme para abrir debate, pero no tienen la capacidad de convertirse en una pequeña enciclopedia de recursos e información como lo son los foros.

Twiter y Facebook tienen, eso si, un gran poder para la "retransmisión" de eventos. Sobre todo para esas carreras que duran todo el día o todo el fin de semana. Vamos recibiendo noticias casi instantáneas de como va nuestra amiga o el corredor de élite, de si acaba de pasar el control del PK 120 o si le han sacado una fotillo con barro hasta las entretelas y cara de haber sujetado el cielo con la fuerza de sus brazos como un Heracles que le da un respiro a Atlas en su tarea.

Visillo, por cierto, responde a la última tendencia en la red. El aforismo, el meme, la frase corta con un mensaje irónico e inteligente (bueno, tienen sus días, como todo el mundo). Una tendencia generalizada a condensar la información, compartida por los twits de un puñado de caracteres, el microbloging, el chiste visual en una viñeta que circula por los grupos de Whatsapp. Una tendencia a que la información sea cada vez más mínima, rápida. Una píldora que hace que seamos cada vez mejores receptores y perores productores de información. Se comparte y se retuitea más que se inventa y se crea. Hasta han inventado el portátil sin teclado, el tablet, perfecto para cortos mensajes, para propagar lo que ya hay, pero desde los que no puedes soltar muchas parrafadas ni, por supuesto, hacer una producción de contenidos similar a las que permiten las 105 teclas tradicionales de un PC.

Juegos de palabras e iconos culturales en los memes que circulan por la Red
En la historia de la filosofía también ha habido partidarios del aforismo o, por el contrario, de la rigurosa y exhaustiva fundamentación de cada idea que se aporta. Nietzsche o Heráclito son los aforistas más conocidos a través de sus cortos mensajes, sus tuits, sus sentencias breves cargadas de un contenido más profundo del que se percibe a primera vista y que no pretenden estar razonados o fundamentados explícitamente en el cuerpo de su obra. Que sugieren e insinúan la decadencia y el nihilismo de la cultura occidental (o la clásica ;-) ) pero sin usar emoticonos para dar un sentido emocional a un texto que puede ser malinterpretado como en una "warflame" en un foro :-P .


La tecnología nos hará seguir ganando y perdiendo cosas, en cualquier ámbito. La nostalgia es normal, pero no debe confundirse con la normatividad. Las cosas son como son y, cada cinco o seis años, se vuelven irreconocibles en el mundo de la tecnología. No hay nunca vuelta atrás ni cabe decir que están mal o que deberían ser de otra manera a la que son.

Larga vida al meme.