miércoles, 17 de diciembre de 2014

Lo mejor de 2014

2014 ha sido el año de la salida de la crisis...

- ¡Pepero, cabrón! ¡Ya está otro que solo se lee la Razón y el ABC!

...de la crisis de los cuarenta.

- Ahhh... bueno... eso vale.

En las próximas semanas asistiremos al despliegue de de esta rutinaria mierda de poco elaborada idea (lo siento, la fórmula está muy agotada) de "lo mejor de 2014". A pesar de mi rechazo a ello me uniré a la moda. En mi caso más que por hacer "producción a bajo coste", para dar salida a algunas ideas.

Vamos a ser bombardeados desde las televisiones por parte de periodistas sin imaginación, pero también estas con serias carencias de personal fijo contratado y con mucho becario explotado... (si con una profesión se ha ensañado la crisis económica ha sido con el periodismo)... asaltados con imágenes de abdicaciones y coronaciones, de mundiales de furgol y de políticos con coleta, pandemias africanas rozando nuestros, creíamos que hasta entonces, inalcanzables y cómodos hogares, de referendos por la independencia ilustradas con un señor bailando la sardana al ritmo de Scotland de Brave mientras Conchita Wurst canta mirando con una mirada perfecta y con una barbucia muy fea. Eso, abordando el tema más interesante del año, se lo podría haber currado mejor. En mi opinión lo que choca a nuestra intuición de la imagen de Conchi no es la barba, sino que ésta, la forma de recotarla, es muy demodé en estos tiempos que corren de generosos mostachos y luengas perillas y mejillas pobladísimas por mucho pelo).

La Conchi, de lo más comentado de 2014
Compárese con Su Majestad Antonio Krupica I "El Despechugao"
Todo sea por enlatar "programas especiales" y que los trabajadores de las televisiones puedan descansar un poco. El guión del telediario del día de la lotería también lo tienen ya escrito (y algunas cadenas el de las próximas elecciones). Con esta mierda de poco elaborada idea nos van a saturar de refritos cutres de "lo mejor del año" y lo más destacado de este 2014 que finaliza. Reposiciones de lo más visto y maratones de episodios especiales emitidos desde un "estudio de continuidad" habitado por el único pringado que no libra y que, por lo menos, charlará con el la empresa de seguridad, que también le tocará ir a echar el rato. No os preocupéis. La solución es simple. Apagad la tele y quedad con amigos. Para correr o para comer y beber, da igual.

Que el año acabe después de trescientos sesenta y cinco (más o menos) días no puede ser una sorpresa para nadie. La noticia sería que el próximo febrero pasásemos directamente a marzo de 2016, por ejemplo, algo que además de ahorrarnos otra ración de "papanoelismo infinito" como el que estamos padeciendo desde noviembre, nos libraría del aún más insoportable proceso de la campaña electoral que ya estamos sufriendo (y lo que nos queda). Eso si sería una noticia.

Y, en lo personal, si 2013 estuvo aderezado por brusquedades y enormes cambios en todos los aspectos, incluyendo los deportivos, un año marcado por la lesión y la recuperación, 2014 ha sido más bien un año de éxitos (también en todos los aspectos).

Hago memoria de 2013 en lo deportivo y tras algunas buenas marcas, buenas para mi, en asfalto, una lesión arrasó con mis esperanzas de hacer la Ehunmilak (que menos mal, ¿en qué estaría yo pensando?), y  después del verano (raro verano) vino una rara Madrid Valsaín, que no Madrid-Segovia en la que me perdí por el camino como metáfora deportiva (y realidad también) de andar perdido por caminos equivocados, y aunque fue una carrera que disfruté mucho y sirvió de punto de inflexión, finalmente  el año se saldó con dos pruebas terminadas problemáticamente y poco más: el Alpino Madrileño y el Ultra de Chiva.
El verano de 1973 fue fantástico.
No me acuerdo de nada, pero nunca lo olvidaré.

Lemmy Kilmister (Mötorhead)
2014 empezó bien en todos los aspectos y después fue a mejor (en todos los aspectos también).

video

Un modesto resultado en el maratón de asfalto en Sevilla, con una marca insatisfactoria, como siempre, en linea con los resultados de 2013 y ya en mayo a mitad del Ultra Trail Serra de Sao Mamede se produjo un cambio de tendencia (en mitad de la carrera, antes del kilómetro cincuenta. Acabé muy contento y con ánimos de cara al gran reto del año, corriendo los últimos kilómetros y llegando a meta en un estado razonable después de un centenar de kilómetros corridos casi en fatiga desde el principio.

Un Gran Trail Peñalara de sesenta kilómetros en pareja con Anne, unos entrenamientos especiales con los amigos de CxC, el Guadarraidiot, en el que disfrutamos muchísimo, y ya estábamos listos para "lo más destacado de 2014", el UTMB.

No tan rápido como otros, pero suficientemente para llegar, que es lo que cuenta
Un año muy completito y, no me extiendo más en la aburrida enumeración de éxitos y fracasos, porque no son mejores (ni peores) que los de cualquiera de los lectores aquí presentes. Finalmente volver después de cuatro años al Maratón Alpino Jarapalos. En total nueve puntos UTMB y cumpliendo lo de ocho en tres carreras.

Y esta es mi contribución, innecesaria, a las enumeraciones de fin de año, ya de por si, muy cansinas.